cómo hacer noise

«

Hola, acabo de encontrar este hilo a través de Google y me inscribí, así que en primer lugar: hola a todos. Todo el mundo ha dicho un montón de cosas buenas sobre técnicas, sólo quería aportar algo de mi experiencia en ello. Yo estaba en una banda de rock alternativo o algo así, y nuestro bajista por su cuenta se metía más y más en el noise y movidas experimentales, se metió tanto que un día nos suplicó que hiciéramos una  “noche de ruido experimental” en la sala de ensayo. Esa noche trajo pedales de efectos que le habían prestado sus amigos, trajo amplis, orejeras industriales, candelas, y nos dio algunas reglas antes de empezar a tocar, no puedo recordarlas todas, pero eran algo así como [i] no tocar nada que se haya aprendido antes, [2] escuchar lo que los demás están haciendo más que escuchar lo que está haciendo uno y tratar de fusionarse con ellos, y algunas reglas más por instrumento (yo era el vocalista, y la regla era retener y explorar todos los sonidos de mi voz, no limitarse bajo nada que haya aprendido antes ni bajo cualquier percepción que tenga sobre lo que es bueno, malo, etc., y no sólo saltar de una nota a otra, sino ir transformando la voz…)

Entonces apagamos las luces y tocamos ruido sin parar durante 3 horas seguidas. A día de hoy, no creo que haya tenido una mejor experiencia en música.

Continúa leyendo cómo hacer noise

Anuncios

Edimburgo: paseo hasta Leith

La meta es caminar hasta un sitio que no sé cómo se llama ni dónde se ubica exactamente ni qué tiene de interés. Alguien me lo recomendó pero no le presté mucha atención o bien olvidé los detalles. Da igual, la meta es una excusa y tal.

Una calle a la izquierda cuando llegas a Leith, esa es la vaga indicación que puedo recordar. Y decidido a dejarme llevar por mi inconsistente sentido de la orientación, salgo de casa y subo por Dean Path.

Un minuto después de partir me desvío de la trayectoria y entro a explorar este cementerio que ha estado siempre junto a casa.

Continúa leyendo Edimburgo: paseo hasta Leith

hambre

Con el estómago vacío y rabioso, mi cuerpo triste a duras penas podía soportar el peso de la monedita que me quedaba y lo único que había en la nevera era una botella de leche y un bebé.

Era mi primer día como vegetariano, así que opté por la botella de leche y me dirigí a la habitación de mi compañero de piso para preguntarle si podía tomar de sus sabrosos cereales de chocolate. Al asomarme a su habitación vi que estaba haciendo lo siguiente: introducía en Google “Cómo vencer mi adicción al juego de apuestas” y clicaba en Voy a tener suerte, descontento con el resultado volvía a Google e introducía la misma frase y clicaba de nuevo en Voy a tener suerte, y volvía a empezar, obteniendo siempre lo mismo: una página de Yahoo Respuestas. Continúa leyendo hambre