Experimento de improvisación literaria

El otro día se me ocurrió escribir cualquier cosa bajo la atenta mirada de un programita que registra un vídeo con mis movimientos en la pantalla del computer para luego compartirlo en la red. La idea era la siguiente: empezar a escribir sin ninguna instrucción, sin ninguna idea previa. Las primeras frases fueron del tipo “estoy aquí tomándome un café y tengo que escribir algo” y en fin un poco reflexionando sobre la naturaleza del experimento mismo que choca con la visión solitaria que tenemos de la actividad del escritor. Lo cierto es que hay muchos vídeos en YouTube de gente dibujando, pintando e improvisando música. ¿Pero escribiendo? seguro que habrá (alguno habrá), aunque no muchos. Eso me motivó aún más a dar el paso.

YouTube no permite publicar vídeos de más de 15 minutos si no verificas tu identidad dándoles tu número de teléfono, así que tuve que extirpar los dos primeros minutos del vídeo en los que básicamente decía, escribía, lo que acabo de decir en el párrafo anterior. El vídeo de abajo se inicia pues con el momento en el que verdaderamente me arranco.

Estoy pensando que enmarcar nuestros errores en lugar de esconderlos, y estudiar nuestro rumbo hecho de decisiones y correcciones, es una actividad interesante y profundamente educativa, extrapolable a muchos ámbitos de la vida. Pero a pesar del interés que pueda suscitar el vídeo, le he añadido una banda sonora para hacerlo un poco más ameno.

[Actualizado 12/02/2017: he vuelto a subir el video pero esta vez con unas imágenes de fondo y a un nuevo canal]

Como véis, la pieza con la que acabo está a años luz de ser un texto publicable, pero con un poco de imaginación y trabajo podría pulirse y convertirse en el comienzo de algo interesante.

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